miércoles, 24 de febrero de 2010

Good Manners

Hoy he salido tardísimo de clase. Largo día. Han anulado una de mis clases favoritas. La supuesta "fun class" de la que os hablé porque se había convertido en clase de historia y política. Pues la han suspendido porque al parecer mi clase somos los únicos que pensaban que merecía la pena.
He ido a hablar con la "jefa de estudios" pero no ha servido de nada.

No me gusta nada no tener esa clase. Realmente creo que era muy útil. Trabajábamos pronunciación la primera hora y las segunda las canciones...

Espero que vuelva algún día. Birtha es una gran profesora.

Triste, muy triste....

Anyway... he salido muy tarde de la escuela y tenía ensayo (para las clases de teatro) a las 16.30h. Así que intenté hacer el camino de vuelta a casa lo más rápido posible para poder comer algo antes de que mi compañero llegara.

Pero... la vida me tenía preparada una lección.



Tengo que coger dos autobuses para llegar a casa (porque todavía no tengo el carnet... pero estoy en ello. Demasiadas clases a la vez y demasiado estudio)

El primero sin problema. Pero el segundo... ¡Ay, el segundo!

Creo que ya os he hablado de los conductores de autobús por aquí, ¿no?.
Al menos en Santa Monica. Amables. Esperan por , preguntan cómo estás, sonríen, te desean un buen día... no todos, claro. Pero la mayoría son así.

¡¡¡Hoy me he topado con el conductor más increíble del mundo!!!
Y me ha venido genial. Porque justamente hoy estaba inmersa de nuevo en la locura de la falta de tiempo. De ir corriendo de un lado a otro por tener que hacer demasiadas cosas en un sólo día... en todo aquello de lo que he intentado escapar viniendo aquí...



Pues bien, al tema... jajaja.


Cuando esperaba el autobús había una señora en silla de ruedas esperando conmigo.
Inciso: mucha gente en silla de ruedas por aquí. Mucha. Es muy común. Creo que no ha habido ni un sólo día en el que alguien en silla de ruedas se haya subido al autobús. Están preparados. Los asientos de la parte delantera se levantan para hacer sitio a las silla y hay una rampa en la puerta delantera del autobús.
Normalmente el procedimiento es rápido. La rampa tarda unos 15 segundos en bajar. Siempre hay alguien pendiente para levantar los asientos. Y la persona en silla de ruedas tiene mucha práctica girando la silla y colocándose dentro del autobús. Muy rápidos. De verdad.

Pero hoy... el señor autobusero (cariñosamente) invirtió unos 5 minutos en asegurarse de que todo estaba bien y que la señora en cuestión estaba a gusto.
Me sorprendió que tardara tanto, pero me lo tomé con paciencia porque... la verdad porque me da mucha pena ver a la gente en silla de ruedas. Me parece muy injusto y me siento... impotente.

Seguimos nuestro camino y, las siguientes paradas son cerca de un instituto y después la Universidad de Santa Monica. Por lo que siempre hay mucha gente en el autobús. La mayoría adolescentes. Pues bien. En el instituto entraron unos 15 chavales gritando y esas cosas que hacemos a esa edad (nostalgia, mucha nostalgia. Aquellos días bajando la cuesta del Semi, gritando y riendo como locos... )
Los 15 mozos locos... y una señora mayor.
Todos los asientos ocupados y gente de pie. (Yo sentada cerca de la puerta trasera, en mi asiento de siempre, para salir rapidito ;D)
En los asientos delanteros (reservados para la gente mayor...) un chavalito y mucha gente mayor.

Por cierto, la mujer en silla de ruedas ya se había bajado.

La old woman se queda de pie a la entrada del autobús.
El conductor se da la vuelta y mira los asientos reservados...
Ve al jovenzuelo... y pone esa cinta con la voz en off de una señorita diciendo algo así:

"Seats located in the front of the bus are reserved for seniors and the disabled"
"Los asientos delanteros están reservados a las personas de avanzada edad o con discapasidad"
(esto lo pongo así porque siempre lo dicen también en mexicano. Y me hace mucha gracia ;D)

Tres veces puso la cinta el señor. ¡¡¡Tres veces!!!. Y allí seguíamos parados. Nadie entendía nada... y el nene tan tranquilo...

El señor conductor se levantó... Miró al chaval y le dijo:

Jovencito! ¿no estás escuchando? Por favor, levántate y cede el asiento a la señora. Muestra un poco de respeto y cortesía".

El chaval en cuestión se quedó helado y empezó a caminar hacia el fondo pidiendo disculpas. La señora se sentó y seguimos nuestro camino.

Yo veía pasar el tiempo y pensaba "Hoy no como". Pero a la vez sonreía porque me gustaba lo que acababa de ver...


!!!Grande, el Señor Conductor!!!


La siguiente parada... Universidad... Buff... mucha gente queriendo subir y los "guajes" del instituto se habían quedado a mitad del autobús.
Así que... el conductor mira por el espejo retrovisor y esta vez:

"Please move towards the back of the bus to allow other passengers easy access when getting on"
"Por favor diríjanse a la parte trasera del autobús y dejen espacio para otros pasajeros"


Cuatro veces, cinco veces... y el conductor:

"¿Tengo que levantarme o van a hacer el favor de comportarse adecuadamente y dejar espacio para los nuevos pasajeros....?"
Así. Traducido literal.
Y lo mejor: "You should learn Good Manners!!!" (¡Deberíais aprender buenos modales!)


Jajajaja. Me encantó. Tardamos otros cinco minutos en ponernos en marcha. Hasta que toda la chavalería estaba bien colocadita...

Un viaje que normalmente hago en 10 minutos... tardamos unos 25.
No me dio tiempo a comer antes del ensayo...

Pero... me encantó. Me encantó. Me encantó.

Llevo todo el día con la sonrisa en la cara pensando en el Señor Conductor.

¡Maravilloso!

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