martes, 1 de junio de 2010

Amarillo... bueno, rojo... bueno

 

   Disculpad mi ausencia... Os estoy siendo infiel. Lo siento... 
Os estoy poniendo los cuernos con William Shakespeare. También con George Yule. Y con Roberto Bolaño. Y Eduardo Punset. Y William Golding. Y con un amigo, Ruben Tejerina
Lo peor de todo, es que os los estoy poniendo conmigo misma.
Lo siento, de verdad. Pero llevo semanas, días, horas... tiempo. 
Llevo tiempo inmersa en estudio y lectura. Todo ello bañado de una fina capa de sol y piscina y de mar, cuando se deja. También de escribir mi libro. Estoy en fase productiva, después de haberme decidido a organizar lo que quiero contar y de extraer de mi corazón una astilla que llevaba clavada demasiado tiempo...

Tengo cosas que contaros y las apunto en post-it de colores. Son cosas del momento, y los momentos pasan. Así que, a veces, pierden su gracia y las desecho. 
Ayer tenía un montón de post-it pegados unos a otros. Como buena maniática del orden los organicé y pasé a limpio. 
Ahora son sólo dos y algún mensajito que hoy he apuntado en mi mano.

Vamos por orden "postiano"

1- Cine:

   Esta semana he ido dos veces al cine. Una entre Yule y Tejerina. La otra entre Shakespeare y Golding.

Robin Hood. Mal. Me ha decepcionado. No está... Pensé que estaría mejor. Y eso que no daba un duro por Crowe como Robin Hood... 
Ni chicha ni limona'. Opinión personal. Conozco a gente que le ha gustado, así que no os fiéis de mi. Es más, nunca os fiéis de mí en cuestión de cine, porque soy bastante caótica y raruna en mis gustos. Ejemplo... Sexo en Nueva York 2. Esta fue la que vi entre Shakespeare y Golding. Me encantó. Me reí como hacía tiempo. Exagerada, extravagante y muy muy loca. Yo me lo pasé en grande, sinceramente. Y eso que la primera me había dejado bastante decepcionada.(Para los amigos culturetas, esta es una de esas pelis que no tiene otro propósito que hacerte pasar un buen ratoooooo. Jejeje)
Momento Liza Minelli. Tremendo!!!!. Vestuario, por supuesto, tremendoooo.
Samantha está sembrada. Qué frases tiene la tía!!. Jajajajaja.
Por cierto...

Americano-anécdota:

   La película está clasificada R. Es decir, menores de 17 años sólo pueden verla acompañados de un adulto. Vale... hasta aquí todo bien, soy mayor de 17. Jajaja.
Compré las entradas en Internet y en uno de los horarios ponía +21. El de las 18h. ¿Por qué?. Mi no entender... Será porque eliminan alguna escena fuerte de la película y en ese pase la ponen sin censura? Ummmm, mi no entender pero ser muy cotilla. Me voy a ver el pase +21.
Llego justo a tiempo para el comienzo de la película (algo que no soporto porque me gusta ir a las cosas con tiempo) me ponen pulserita en la mano... Hace tiempo que no como palomitas y esas cosas en el cine...(desde el documental aquel que os conté). Total, que no compro nada. Entro, me siento. Se sienta todo el mundo y empieza la película. Entonces me doy cuenta. La gente está con su vinito, su coctel, su cervecita... 
Jooooooooooooooooo +21 era para poder acceder a la sala con alcohol!!!!!.
Maldita sea!!!! Seré idiota!!!! Cómo no se me había ocurrido!!!.
Estoy por ir a verla otra vez para disfrutar de un margarita mientras me fijo en todos los detalles de los vestidos maravillosos que lleva Carrie...
En fin! de todo se aprende y para la próxima... Mi, entender.



2- Odio los giros a la izquierda:

   No tengo carnet de conducir en España. No voy a entrar en el juego de explicaros por qué no tengo el carnet porque estoy hartita de  dar explicaciones. No lo tengo y punto. Lo quiero. Lo tendré. Pronto. 
Nunca había puesto mis manos en el volante (salvo un intento frustrado de 15 segundos con mi padre, jejeje) hasta que llegué a L.A. Aquí estoy, sacando el carnet de conducir, como quien no quiere la cosa. Sí, lo sé... Para vosotros conductores estará chupao' y me diréis que con un coche automático es facilísimo. Yo no digo que no. Pero tenéis que contad con el factor... Los Ángeles. El factor... la gente aquí no conduce; come, escribe sms, lee, se maquilla, coloca el asiento de atrás... y de vez en cuando mira la carretera. Y sobre todo, el factor... ¿Os acordáis cómo fue la primera clase de conducir que tuvisteis?
PUES ESOOOOOOO

El dichoso giro a la izquierda.
A ver! Yo no sé en España, pero me da que lo que se hace aquí, en España no se hace...

La movida:

  Raro es que haya semáforo de flechita verde a la izquierda. El semáforo aquí suele estar al otro lado de la intersección, a tu izquierda....
El procedimiento es el siguiente:
Semáforo verde. Mueves tu cochecito y te introduces un tercio en la intersección. (más o menos. Mi profe me ha enseñado a hacerlo alineando mi hombro con la acera que está a mi lado) 
Si no vienen coches y puedes girar, giras y todo fenomenal. Qué pasa? Que eso me habrá pasado una vez de 50... el resto... 
Tienes dos opciones: 

Estás al loro por si dejan de venir coches y entonces pasas. O por el contrario, (y esto es lo que mi cerebro no comprende) esperas a que el semáforo se ponga en amarillo... comienzas a acelerar y mientras el semáforo se pone en rojo, tú giras a la izquierda.
Pues bien, ya me contareis si en España eso se hace así.

En mi cabeza, el amarillo es: alerta nena que se va a poner en rojo.
Y el rojo es: paraaaaaaaaa.

Total, que os cuento todo esto, porque el otro día tuve el práctico de conducir y suspendí por un giro a la izquierda. No podía ser por otra cosa... son mi cruz. Allí estaba yo, terminando el examen. Ya habíamos hecho todo el recorrido. Había aparcado y estábamos de vuelta a Tráfico. 
Y allí estaba él esperándome. 
Puñetero giro a la izquierda. 
Mi cerebro se puso en modo Spaniard y cuando se puso en rojo me quede quietecita
Allí, en medio de la intersección. 
Al examinador por poco le da un ataque al corazón...

En fin, no pasa nada. El jueves 3 Junio, tengo otra oportunidad. Ya os contaré.













1 comentario:

  1. Jodó con las intersecciones!!!
    El jueves cruzaré los dedos desde aquí ;-)

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