martes, 11 de mayo de 2010

Plagio

  Hoy he decidido plagiarme a mí misma... Aprovecho que sé quienes sois algunos de vosotros, los que me leéis, para compartir palabras que escribí hace tiempo.
Esto de compartir palabras comenzó en mi página web con un pequeño rincón. Pero no os pido que vayáis a la web. Copio, pego y me plagio. ¡Ahora!, que si queréis ver mi web... pues nada os pasáis y le echáis un vistazo. ¡Que yo encantada! (jejejeje)

  Hoy me apetece compartir dos textos que escribí hace ya mucho tiempo. Pero os los dedico a vosotros, los de JMV. Qué fuisteis, sois y seréis, mi segunda familia. Porque si soy como soy, estoy segura de que mucho tiene que ver con tantos años felices junto a vosotros.

Una vez más... 
¡¡¡¡Gracias Caralibro por devolver gente maravillosa a mi vida!!!!

Y ya que estoy, aprovecho y el siguiente post también me lo robo y me presento.... que después de todos estos meses... ni me he presentado!!!

Mil besos y mil rosas ^_^  

* se queda uno en la web... pero ese es muy personal y estoy segura de que ellos ya lo han leído.
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Aquí vamos... los dos seguiditosssssssssssssssss:(preparaos para la parrafadaaaa)



JMV


Es difícil contar en unas líneas todo lo que JMV significa para mi.
Hay una época de mi vida en la que no me he sentido perdida. Unos años en los que todo tenía sentido y aunque las cosas a veces salieran mal, había algo que me hacía seguir adelante. Mi Fe.
En JMV encontré familia, amistad, cariño, amor, unión y respeto. Aprendí a escuchar y a dejar mi corazón abierto a la vida. Disfruté de los momentos más maravillosos de mi vida. De la calma, de saber que todo puede salir bien.
Hay aspectos de mi persona de los que estoy muy orgullosa, se lo debo en gran parte a mis vivencias dentro de esta comunidad de gente maravillosa, que creen en un mundo mejor, en el amor y la ayuda como estilo de vida. Y en la importancia de unos valores, que tristemente se están perdiendo en gran parte del mundo.
Hace unos años comencé a tener muchas dudas sobre  mi fe, la religión, sobre la institución de la Iglesia y sobre la existencia de Dios. Fueron varios años muy duros para mi.
Porque aquello que me pasaba poco tenía que ver con la realidad que vivía dentro de JMV. Era algo que sólo podía resolver desde mi corazón.
Pero las dudas no se disiparon. Cada vez era más fuerte la creencia de que gran parte de las cosas en las que había creído hasta entonces no eran ciertas, no para mi.
Tomé la decisión de dejar JMV, no porque no quisiera seguir compartiendo mi vida con todos aquellos que formaban parte de mi, sino porque la razón que nos unía, ya no existía.
Ciertamente ha sido una de las decisiones más importantes que he tenido que tomar en esta vida. Una de las más dolorosas. Tengo que decir que el apoyo que recibí de todos ellos, de todos vosotros, fue para mí increíble. La generosidad,la virtud de comprender que hay gente que tiene que seguir su camino.
Me he sentido muy sola. Hoy me siento sola. Y he deseado con todas mis fuerzas volver a tener fe. Porque entonces, la vida era más llevadera, yo era más feliz.
Desde entonces tengo miedo a menudo. Me siento perdida. Vulnerable. Mi corazón le pide a mi cabeza muchas veces que intente volver a comprender. Pero de momento no ha pasado el milagro. No sé si pasará. Pero está bien, todo dentro de mí está bien.
Me queda eso, me queda que la persona que soy hoy es gracias a vosotros. Porque de todos aprendí a escuchar a mi corazón, a regalar sonrisas y entregar todo lo que tengo, que soy yo. Ni más ni menos.
Gracias compañeros, gracias familia. Os echo de menos cada día.


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A JUANMI, POR LAS COSAS QUE NUNCA TE DIJE

Había una vez
un hombre con una gran barriga;
con gafas grandes y ojos
llenos de estrellas
 Cuando sonreía; las luces
de sus ojos
destellaban sin parar;
como en un baile de felicidad
 y sus manos;
grandes y suaves como
su corazón
se apoyaban en su barriga
 para que sus ganas de vivir
no explotaran y se desperdigaran
de repente
 Cuando no sabias donde mirar
sus ojos siempre se encontraban
contigo
 y su sonrisa te cogía de la mano
para hacerte sentir
bueno e inocente una vez mas
 Había una vez
un hombre llamado
Juan Miguel; Juanmi para todos
a los que hacia sonreír
 Un día su felicidad
no le cupo mas y se
desperdigó por todos
los corazones de la gente
a la que había conquistado
con su bondad
 Ahora; cuando sonrío
también siento las estrellas
bailando en mis ojos y se
que es la semilla que me dejo
para que siempre me
sintiera buena e inocente
 Como aquel día que busque
su mirada por primera vez
Por las cosas que nunca te dije










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