miércoles, 18 de abril de 2012

Nosotros y ellos. Ellos y nosotros

Hay algunos a los que, queramos o no, nos da por preocuparnos por la vida de los demás. De los que están más cerca. Nos preocupamos sobre si están comiendo bien, si hacen ejercicio, si se cuidan, si se quieren, si escuchan a su cuerpo... nos preocupamos de si se toman las pastillas cuando tienen que tomarlas, de cuántas horas trabajan al día y si paran para comer. Si comen un pincho o comen un plato de lentejas. Nos preocupamos también de si salen a dar un paseo o no, de si hacen algo más que estar en casa preocupados también por otros... 

Los hay que estemos cerca o estemos lejos nos preocupamos de esas cosas. Nos preocupamos no sé si en demasía o no, yo creo que sí. Que demasiado nos preocupamos por todos menos por nosotros. 
Porque nos preocupamos y nos agobiamos y cuando vemos que el otro no hace nada de lo que podría hacer que su vida fuera mejor (ni come, ni se cuida, ni se quiere, ni se escucha) entonces nos sentimos mal. Nos sentimos horribles. Impotentes. Culpables. Culpables porque no conseguimos que nuestro mensaje llegue. Porque no conseguimos que se cuiden, y eso, provoca miedo. Provoca miedo a perderles, provoca miedo a que les pase algo, provoca miedo porque no queremos que sean infelices, provoca miedo porque eso también causa nuestra infelicidad. 
Y nosotros queremos ser felices y no tener preocupaciones. Como todos... 
Provoca que pensemos en lo inevitable, en que algún día esos que no se cuidan no estarán, porque no se habrán cuidado lo suficiente, o quizá sí, pero no estarán igualmente porque todos dejaremos de estar... 

Quizá nosotros, los que nos preocupamos, deberíamos dejar de preocuparnos tanto por los otros y empezar a preocuparnos un poco por nosotros. Porque, admitámoslo, la mayoría de los que nos preocupamos tanto por los otros no nos cuidamos, no nos queremos, no nos escuchamos... 
Quizá si nos preocupáramos por nosotros mismos, los otros verían un ejemplo en nosotros. Pero sobretodo, si nos preocupáramos por nosotros mismos, quizá dejaríamos de sentir el agobio, la impotencia, la inseguridad, el miedo. 
Quizá nos sentiríamos más fuertes, más tranquilos, en definitiva, más felices. 

Pero, es difícil ésto de preocuparse más por uno mismo, porque entran en juego los horribles fantasmas del egoísmo. Esos con los que nos machacan desde bien pequeños, porque todo lo que implique a uno mismo es egoísta y lo egoísta es malo. Y sentimos que somos peores personas, que somos oscuros, que somos terribles... 

Pero no debería ser así, ¿verdad? querer cuidarse, querer sanarse, querer escucharse no debería ser egoísta. 

Sea como fuere.... hay que ser valiente en esta vida. Valiente para escucharse, para hacer lo que uno siente. Valiente para preocuparse; por uno mismo y por los demás. Valiente para luchar contra fantasmas. Los que están y los que vendrán. Hay que ser valiente porque la vida es muy corta y hay mucha lucha en ella.


"Be bold and mighty forces will come to your aid"
"Se valiente y fuerzas poderosas vendrán en tu ayuda"

Gracias Goethe

martes, 17 de abril de 2012

Vuelvo porque quiero...

    Año y medio desde mi última entrada. Aquella en la que decía hasta luego. Vuelvo porque el único blog que tiene sentido es éste. Vuelvo porque no tiene sentido intentar escribir sobre mil cosas cuando ninguna me interesa, vuelvo porque lo necesito, vuelvo porque siempre me he compartido y así es como debe ser. Vuelvo porque tengo cosas que decir, vuelvo porque necesito volver a ser honesta conmigo, vuelvo porque necesito luz, vuelvo porque estoy cerca de volverme a perder, vuelvo porque mi corazón está cerrado a cal y canto, vuelvo porque mi mente no me deja en paz, vuelvo porque quiero dejar de tomar hipérico de una vez por todas, vuelvo porque estoy hasta el moño de dar vueltas, vuelvo porque la cruda realidad es que quiero volver. Volver a LA, volver al sol, volver al pacífico, volver a reir, volver a soñar, volver a sentirme fuerte, vuelvo porque quiero...  volver, volver, volver.. 

  
    Muchas cosas han pasado en año y medio, la mayoría malas, para que nos vamos a engañar. No es que yo sea negativa (aunque sí quejica, eso no lo voy a negar) pero la realidad es la realidad y el último año y medio ha sido un asco. Para mi y para mis cercanos. No voy a entrar en detalles (sobretodo porque a los cercanos no les gusta, que si fuera por mi... soy más transparente que el agua y me da igual) pero la verdad es que...

¡¡¡¡ UN ASCO!!!! 

Mal la salud, mal el amor, mal el trabajo... gracias a los dioses la familia y los amigos bien. Bueno bien... la relación con la familia y los amigos bien. Eso sí.  Son los únicos que merecen la pena. Si no fuera por ellos no sé yo dónde estaría... 

Pero hoy he decidido que ya está bien. Por mi y por todos mis compañeros. 
Porque estoy cansada, agotada de esta energia negativa que está por todas partes..
Porque en este pais de crisis... en el que sólo se habla de crisis, se siente la crisis y también se piensa en la crisis. Porque sí, porque es inevitable (lo digo con criterio después de  año y medio y más de 400 curriculums entregados... y tiro por lo bajo...
y tan sólo dos entrevistas... ejemmmmmm)

Es inevitable, sí,  pero ya está bien... al menos para mí. Ya está bien de pensar en negativo, sentir y vivir en negativo. Porque está claro que así no puede ser. Hay que pensar en positivo para atraer lo positivo, y si no lo atraigo, al menos, sentirlo. 

Porque lo necesito yo y lo necesitan los mios. 
Porque, en el fondo, lo necesitamos todos.

He llenado mi pared de frases inspiradoras (todas ellas en inglés, y de verdad, es casualidad) pero así cada vez que me siento a escribir, a dibujar, a mirar el Caralibro, a ponerme algo de música, a revisar el dichoso Infojobs... leo, me inspiro, me siento más fuerte y al menos, sonrío. 


Así que aquí estoy. De vuelta y guerrera. Para hablar de lo que me de la gana y cuando me de la gana. Para luchar una vez más por ser FELIZ.
Esto es un Hola,  bienvenidos de nuevo!!! Yehaaaaaaaaaaaaaaa!!!


Por fín me vuelvo a despedir como me gusta:
Descansen, sean felices, coman gominolas, vean cine con palomitas y helado de chocolate, díganse te quiero, te necesito, te echo de menos... Nos vemos pronto pronto